
Liss Evermore

NUEVO
Una reunión de fantasmas
La señora Beamont ha fallecido y sus herederos son convocados a la lectura del testamento. Una circunstancia perfectamente normal, salvo por un par de inconvenientes. El primero es que las cartas las firma el mayordomo. Y el segundo es que los mayordomos llevan décadas comportándose de manera sospechosa en las novelas de misterio. Pero, mientras siga sirviendo el té, ¿quién tendría el valor de acusarlo? Al fin y al cabo, a los Beamont aún les aguardan asuntos por resolver: disputas, secretos, traiciones… Nada que pueda romper los lazos de una familia unida por la herencia.

Souvenirs d'un autre Monde
Los bombones de Marie Granier suscitan pasiones entre caballeros y damas de todo París. Mas si de pasiones ha de hablarse, cabría citar la de la señora Deschamps, a quien la colma un capricho inacabable por «La flauta mágica» de Mozart. Tampoco habríamos de desatender la de la señorita Monette por el pianoforte de su tío. ¡Oh!, ni, desde luego, la de la señora Bellerose, cuyo entusiasmo aumenta recitando a Shakespeare. O la de la señorita Saint Pierre, dada a dormir en compañía, bien de unos, bien de otras. A propósito de la señora De la Fontaine, se desconoce qué interés pueda concebir aparte de la ópera. Tales singularidades se tratan en Souvenirs d’un autre Monde, donde los bombones ensanchan los corpiños de sus clientas. La vida es dulce; máxime si se afronta con una pizca de chocolate.

Green Waters
«Allá donde ningún barco navega y ninguna carta náutica señala indicio de tierra; allá, en la lejanía, existe un misterio por resolver; un misterio remoto que aguarda tu llegada. Despliega las velas cuando el viento te sea favorable y parte rumbo a lo desconocido, surca las olas hacia lo infinito y recuerda: aquello que logra vislumbrar el hombre en la profunda vastedad del océano no siempre se trata de un espejismo. Alimenta tu espíritu de aventura, pues sólo quienes albergan un corazón libre sobreviven a los dictados de la providencia. Sé valeroso, hijo mío, porque el destello de las sirenas te alumbrará cuando no queden estrellas en la noche».
Edenton, Carolina del Norte. Año 1830
Última voluntad de un lobo de mar
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El hotel Ferguson
Si es usted inglés o, debido a cualquier circunstancia, se encuentra en la ciudad de Londres y, atraído por los sucesos aquí descritos, siente la necesidad de visitar el distrito Este a fin de alojarse en el hotel Ferguson, le ruego que atienda mi advertencia y lo considere detenidamente antes de cometer tal imprudencia. Ha de saber que, bajo sus muros, el hotel Ferguson alberga un secreto difícil de ignorar; un secreto que los atrapará a usted y a su familia. Considere que, una vez cruzado el vestíbulo, nada podrá salvaguardar su bienestar; pues a todos los que hemos osado adentrarnos en las entrañas del Ferguson nos ha resultado difícil preservar la cordura. Y, como habría dicho su antiguo dueño, mi buen amigo Edward L. Ferguson: «Éste es su tiempo para ser felices».

NUEVO
Esperanza City
En el Lejano Oeste nadie es inocente. Quien duda, muere.
Bajo un sol de justicia, Esperanza City apesta a pólvora. Un agujero de criminales y almas condenadas, donde la ley la dicta el más rápido en desenfundar. Él es un vaquero que lleva la venganza clavada en las botas. Ella, una chica que empuña una espada samurái afilada por el odio. Los dos avanzan hacia el horizonte en busca de justicia, con el Infierno cabalgando detrás. Éste es el último lugar donde querríais estar cuando amanezca. Porque, que os quede claro: el desierto esconde más tumbas que recuerdos. Y en Esperanza City, a quien no juega bien sus cartas lo entierran.

La invasión de las hortalizas del espacio exterior
Años 70. Albuquerque, Nuevo México. Los platillos volantes amenazan la ciudad. El ganado de Phillip Vedder ha sido calcinado y un riachuelo apestoso campa a sus anchas por el estado. El sheriff, con la ayuda de un policía novato demasiado blando para el cargo, se enfrenta a una horda de seres mutantes que están devorando a las buenas gentes norteamericanas y a todo el que se cruza en su camino. ¿Logrará el brazo de la ley frenar el ataque alienígena y salvar la humanidad? Yo de vosotros no apostaría todas mis fichas. La suerte está echada.

Las luces de Eldritch y otros relatos
Los relatos incluidos en esta antología destacan por su cuidada narración y constituyen un sentido homenaje a la literatura de los siglos XIX y XX. Desde la enigmática trama de Las luces de Eldritch hasta el romanticismo que evoca Dulce como la sangre, Evermore nos conduce con destreza a través de ambientes opresivos —El último capítulo, Yersinia pestis— y pasajes melancólicos —Campanadas a muertos— haciendo uso de su pluma desbordante de pasión por el oficio. El actual volumen reúne los trabajos pertenecientes al periodo más oscuro del autor. Su estilo clásico y elegante hará las delicias de los asiduos a la lectura tanto como de los neófitos.